Libertalia
La historia de esta colonia pirata creada a finales del siglo XVII y ubicada en la costa norte de Madagascar se remonta a una única fuente escrita, el libro del capitán Charles Johnson, “Historia general de los robos y asesinatos de los más famosos piratas” publicado en 1728. La existencia o no de dicha república al margen de las leyes de su época ha sido motivo de leyenda para muchos y de absoluta fe para los férreos seguidores de la vida pirata.
Como en tantas historias de navegación, el origen de este asentamiento comienza con la toma de control de un navío, en este caso un buque de guerra bajo bandera francesa, llamado Victoire quien combatía en las Antillas contra la armada inglesa. A bordo un dominico llamado Caraccioli, seguidor de Tomás Moro, abogará por tomar el mando de la nave y liberar a los esclavos para tomar un nuevo rumbo, conformando una comunidad de iguales bajo un sistema democrático donde todos podían hacer uso del Voto de la Compañía. Bajo estas reglas se erigió como capitán a uno de los marineros llamado Misson, quien emprendió rumbo a las costas de Madagascar donde encontraron un emplazamiento óptimo donde comenzar de cero. Con una bandera blanca y el lema “Por Dios y la Libertad” renunciaron a su pasado y a sus naciones y fundaron un nuevo hogar sin diferencias de raza y sin dinero, convirtiendo su asentamiento en una comunidad donde todo se compartía.
Poco a poco a su causa se irían sumando otros piratas, como Thomas Tew o George Drew, con quienes se comenzaría a abordar barcos esclavistas con el fin de liberar a los cautivos y ofrecerles Libertalia como su nuevo hogar. Hasta allí irán a atracar otros navíos piratas, como el del capitán Kidd. Los barcos de los Liberti capturaban buques, pero no maltrataban ni a la tripulación ni a los propios navíos, tomaban parte de su cargamento y dejandoles huir sin apenas daños.
Sin embargo del futuro de la colonia tendría un aciago final, 25 años después de su fundación, bajo el ataque de sus enemigos: de la armada portuguesa primero y de los nativos malgaches que aprovecharon la brecha abierta por los lusos después. Caraccioli moriría en los ataques y el capitán Misson escaparía con dos barcos y 45 tripulantes consiguiendo poner a salvo gran parte del botín que se guardaba en la colonia, antes de ser sorprendido por un huracán y morir en el naufragio de su barco. Libertalia quedaría abandonada a su suerte, dispersándose por los mares sus habitantes y su sueño de igualdad.
Hace tiempo conté la historia de un viaje emprendido por un grupo de japoneses que visitaron la corte de Felipe III en 1613 (


Un clásico de aventuras en el mar, que influyó en la estética que este género tubo en nuestro país. Dos impresionantes navíos se enfrentarán entre sí. Jaime Waring fue uno de los discípulos del conocido pirata Henry Morgan, el cual ha abandonado la piratería para ser gobernador de Jamaica; Waring se pondrá a su servicio como segundo ya que el amor por la bella Margaret hará que abandone la piratería para vivir una vida sedentaria, sin embargo el pirata Bill Leech, capitán del Cisne Negro le obligará a hacerse a la mar para detener sus delitos.
El barco Neptuno es un bello galeón español que rescatará del mar a un singular náufrago, el temido corsario Capitán Red, el cual tardará poco en tratar de hacerse el amo y señor del navío organizando un motín con el fin de poner sus manos sobre la valiosa carga que guarda en su interior, nada menos que un trono de oro perteneciente a la realeza. EL Neptuno es una réplica de un galeón español, construido para la película en Túnez por 8 millones de dólares. Se le puedo ver atracado en Porto Antico, Génova e incluso en Barcelona, pues realizó un recorrido por el Mediterráneo, como atracción turística.
Un buque entre lo real y lo fantasmagórico, el más veloz de todos los mares, su posesión pasa a manos del Capitán Barbossa cuando un motín abandona a su antiguo capitán Sparrow en una isla desierta. Previamente se nos cuenta que el barco fue construido por encargo de la East India Trading Company bajo el nombre inicial de The Wicked Winch, siendo hundido por un enfrentamiento entre Sparrow y el corsario inglés Beckett. Las mil y una vidas del navio obligaron a su construcción para la película, inspirándose en el propio barco de la atracción Disney que dio pie a la saga de películas.
El barco destinado a guiar los espíritus de los muertos en el mar, fue convertido por el desengaño de Davy Jones en un buque maldito, lleno de seres marinos y marineros formando el casco del barco, y donde la tripulación está condenada a servir durante cien años. El barco puede contemplarse fondeado en Castaway Cay, Florida para deleite de los que puedan disfrutar del crucero Disney Cruise Line.


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