La historia de Los Tres Mosqueteros de Alejandro Dumas es, sin lugar a dudas, una de las novelas más famosas del género de capa y espada desde su publicación en el siglo XIX. La obra, publicada como un folletín en el periódico Le Siècle tuvo un éxito inmediato desde 1844 y que se prolongará durante dos siglos en forma de reediciones, revisiones, y nuevas versiones sobre la historia de esos cuatro espadachines al servicio del rey de Francia.
La historia tuvo su continuación de manos del propio Dumas y de su colaborador Auguste Maquet, quien ya ayudó a forjar el primer tomo de la trilogía, en forma de otras dos novelas: Veinte años después (1845) y El Vizconde de Bragelonne (1847).
Pero no acabarían ahí las andanzas de Athos, Porthos, Aramis y D’Artagnan con la muerte de sus padres, sino que de manera constante, en un gota a gota, aparecerían escritorios de diversas nacionalidades dispuestos a retomar la historia de los mosqueteros, apoyándose en los grandes personajes a los que dio vida el genio francés. Son innumerables las versiones del clásico, así como sus secuelas, aquí tenéis un link con un listado cronológico de gran parte de ellas. A lo largo de una serie de post, detallaré algunas de estas versiones más o menos relevantes dentro de la historia de la saga.
Uno de los primeros autores en lanzarse a publicar secuelas de la saga sería el escritor Paul Mahalin, pseudónimo de Emile Blondet, con un trio de novelas bajo el título “Le filleul d’Aramis”, “D’Artagnan (…)” y “Le fils de Porthos” entre 1883, 1890 y 1896, cuando aún se hacía sentir el eco de las publicaciones originales.
“Le fils de Porthos” continuaría tras el último tomo de la saga y narraría las aventuras de Joel, el hijo que el mosquetero tuvo con una campesina durante su estancia en Belle Isle. En ella el amor por su joven amada y el recuerdo de su padre, del que poco o nada sabe, le impulsaría a viajar a Paris, para conocer la identidad de su progenitor y rescatar a su amada de un secuestro perpetrado por un inquietante enemigo, para convertirla en la amante del rey. El malo de la novela, un hombre de avanzada edad que prolonga su escasa juventud con la droga mientras intriga y maneja los hilos del trono, se desvelará finalmente como Aramis, el único de los tres mosqueteros que no llegó a morir en la trilogía. El final llevará a Joel a enfrentarse en duelo a Aramis, quien encontrará la redención. Joel obtenido el amor y sabiendo quienes fueron los compañeros de armas de su padre se retirará a Locmaria como gobernador, viviendo feliz el resto de sus días.
En Inglaterra, la traducción se tomó ciertas libertades sobre el texto, llegando a matar a Aramis y adquiriendo el sobre título de “The death of Aramis” por ello.
“D’Artagnan: Grand roman historique Remplissant la période de la vie du célèbre Mousquetaire qui s’étend de la Jeunesse des Mousquetaires à Vingt ans après les deux romans d’Alexandre Dumas” esconde bajo este interminable título, una novela que se ubicaría entre las dos primeras novelas de la saga original. De nuevo D’Artagnan será testigo de una conspiración que involucra a la reina Ana de Autria, al cardenal Richelieu y a Gastón hermano de Luis XIII junto con la duquesa de Chevreuse y otros grandes señores de la corte. La clave de todo estará en la boda de Gastón con una princesa de Lorraine con el fin de mejorar su poder y riqueza y promover su derecho al trono de su hermano. A nivel histórico la novela tomaría como base la conspiración de Chalais para desarrollar sobre ella una historia de amor entre D’Artagnan y la princesa Géralde de Lorraine de pasado incierto, dejando el final de este idilio en el aire.
“Le filleul d’Aramis” cuenta la historia del ahijado de Aramis, Helion de Jussac, hijo del Barón de Jussac en antiguo miembro de la guardia del cardenal al que se enfrentó D’Artagnan. Ambos oponentes se encontrarían años después, cuando Aramis ya se hacía llamar duque de Alameda y adoptando a Helion a la muerte de su padre. La novela nos lleva a los últimos años del reinado de Luis XIV hasta su muerte. Aramis, general de los jesuitas continúa conspirando para convertirse en Papa con el apoyo del rey de Francia, con un turbio asunto de trasfondo, la eliminación de los hijos legítimos del rey a manos de Madame de Maintenon y el duque de Maine. En este contexto de conspiraciones, Helion se enrola en el ejercito para demostrar su valor a la dama de la duquesa de Borgoña a la que desea cortejar. Aramis saldrá de nuevo mal parado en esta novela, llegando casi a alcanzar su puesto soñado, al morir Clemente XI, y viendo truncado sus deseos con la muerte de Luis XIV, su máximo apoyo a sus ambiciones.
Las novelas de Mahalin se caracterizan por estar bien escritas y estructuradas, basadas en memoria de la época y manteniendo la atmósfera de intriga de la saga original, sin bien pecan de construir las tramas sobre casualidades y giros bruscos dentro de la historia original, forzando la aparición de personajes y sucesos.