La Batalla de Lepanto
Tal día como hoy 7 de octubre del año 1571 tuvo lugar una de las batallas más importantes para contrarrestar la expansión tuca por el Mediterráneo occidental, la Batalla de Lepanto. En esta liza se enfrentaron a los turcos otomanos la llamada Liga Santa, unión temporal de España, Venecia, Génova y los Estados Pontificios en el Golfo de Lepanto, frente a la ciudad de Naupacto. Un total de 208 galeras, 6 galeazas, más naves auxiliares, sumando un total de 1250 piezas de artillería conformaban el bando de la Liga Santa, reunida en Messina mediante un pacto, tras el ataque de varios puertos del Mediterráneo por los turcos. Estaba ésta capitaneada por Don Juan de Austria, dirigiendo las tropas españolas Álvaro de Bazán, Luis de Requesens y Juan Andrea Doria, mientras que la veneciana iba capitaneada por Sebastián Veniero y la pontificia por Marco Antonio Colonna. Frente a ellos la escuadra turca formada por 260 galeras al mando del gran marino Alí Bajá, general del sultán Selim II. 91.000 hombres conformaban la armada entre soldados, marineros y chusma encargada de los remos. Las relaciones entre los venecianos y los españoles no fueron fáciles, poniendo en serio peligro la misión y con ello la división de la Liga Santa.
La lucha duró hasta la puesta del sol, durante ese tiempo la formación de los turcos fue rota primero en su franco derecho y luego en su centro, gracias a las actuaciones de Álvaro de Bazán evitando que la nave principal La Sultana, sea socorrida, enviando además hombres en apoyo de la galera Real de Don Juan. La artillería de las galeazas, si bien no fue decisiva si ayudó a romper la formación de la armada turca. La decisión de Juan de Austria de dotar con más hombres las galeras también inclinó la balanza a favor de la Liga Santa. Tras la lucha, las tropas cristianas pusieron rumbo a Petala con las presas realizadas.
El final de la batalla trajo consigo la pérdida de 7600 hombres, y 4000 heridos, así como el hundimiento de 12 galeras cristianas que ascenderían a 40 por los graves destrozos sufridos. Se hicieron 5000 prisioneros turcos, de los que sobrevivieron ya que casi 30.000 fueron muertos en la batalla; se hicieron presa 130 naves útiles de la armada turca, mientras que gracias a la victoria se libertaron 12.000 cautivos cristianos. De entre todos los afectados por la batalla, sin duda transcendió los siglos el nombre de uno de los soldados, Miguel de Cervantes, el cual perdería la movilidad de la mano izquierda en el transcurso de la batalla, conociéndosele a partir de entonces como “el manco de Lepanto” de la pluma del escritor quedó una breve descripción de la batalla: “la más memorable y alta ocasión que vieron los pasados siglos, ni esperan ver los venideros”.
En la web de Todo a Babor podreis encontrar información más detallada sobre las tácticas navales empleadas en esta batalla, asi como esquemas de las mismas.
¡Suscribete al feed RSS!


