D’ARTAGNAN – TENIENTE DEL CUERPO DE MOSQUETEROS DEL REY DE FRANCIA
por Aurelio.
Características Básicas:
Destreza 16
Espíritu 13
Fortaleza 14
Ingenio 15
Reflejos 14+1 Velocidad 14
Bríos 14 Puntos de daños 14
Características Menores:
Aspecto físico: Atractivo.
Estatura: 1.80
Peso: 75 kg
Posición social: 4
Riqueza: 3
Honra: intacta
Apariencia: +1
Ventajas: Belleza (atractivo +1), Agilidad, Aliados (Athos, Porthos y Aramis), Espadachín, Clases de Esgrima, Cargo (teniente de Mosqueteros)
Desventajas: Enemigos (2 Conde de Rochefort), Enemigos (2 Milady de Winter), Enemigos (4 Cardenal Richelieu), Lealtad(al rey y cuerpo de Mosqueteros), Honor, Orgulloso
Maniobras de esgrima: A fondo, Ataque rápido, Finta, Parada instintiva, Deslizamiento, Respuesta, Incrementar numero de paradas (3), incrementar daño (2)
Habilidades:
Armas: Esgrima 20/14, Pistola 17, Mosquete 17
Armadura: Coleto de cuero(2), Sombrero (1), Guantes de cuero(1), Botas(1)
Habilidades: Cabalgar 17, Estrategia 16, Diplomacia 14, Liderazgo 15, Seducción 15, Táctica 15, Juegos de Azar 15, Nadar 14, Cultura local 15
Equipo: Espada Ropera 1d6+2, Pistola daño +2, Mosquete daño +2, Tabardo del cuerpo de Mosqueteros, Caballo.
Relación con los pjs:
“No hay otra cosa que desee tanto como llegar a ser Mosquetero”D`artagnan es la quintaesencia del Mosquetero. Es el espadachín de mente rápida y voz suave, que lucha con valor, que ama con pasión y que gasta con prodigalidad, en definitiva el Mosquetero que todo PJ, querrá imitar.
Sigue un código de honor personal de lealtad a sus amigos y de servicio al rey, y lo seguirá incluso si ello supone un riesgo para su vida. Sin embargo, sus lealtades no le impiden engañar y manipular a sus asociados si con ello puede progresar en su carrera. No es un insensato, pero su terrible orgullo le hace intentar acciones que un soldado del siglo XX consideraría innecesarias. El D`artagnan que encuentren lo Pjs durante sus aventuras dependerá del momento de la vida de este en que le conozcan.
Como hombre joven, es ingenuo y demasiado confiado, dispuesto a retar a cualquiera si con ello logra la reputación que necesita para convertirse en Mosquetero.
Como oficial de mediana edad, D`artagnan ha aprendido modales elegantes y se ha acostumbrado a obedecer ordenes y al mismo tiempo proteger sus propios intereses.
Durante el reinado de Luis XIV, D`artagnan es un anciano desilusionado pero aun es capaz de aplastar revueltas campesinas. Los años de leal servicio al rey le han valido la perdida de la mujer que amaba, de sus mejores amigos y de la sensación de controlar su propio destino. Se aferra a la única cosa que le queda: obediencia leal y absoluta al rey. Justo cuando recibía en pleno campo de batalla una carta del rey en el que era nombrado Mariscal de todos los ejércitos, recibió en el pecho un impacto de bala que acabo con su vida, sus ultimas palabras fueron- “Athos, Porthos. Hasta luego, Aramis, adiós para siempre”.
Claro esta que si los jugadores no son franceses lo mismo no lo tienen tan fácil para interactuar con el famoso Mosquetero y que si además son Españoles, lo mismo interactúan pero con la punta de su espada.
Historia:
La edad de D’Artagnan no se sabe con certeza, porque Alejandro Dumas suele cambiar la edad de sus personajes sin darse cuenta a lo largo de la obra. Lo que sí se sabe es que es un joven de entre unos dieciocho y veinte años que llega a París procedente de Gascuña para entrar a formar parte de los mosqueteros de Luis XIII. Para ello su padre, viejo amigo de Monsieur de Tréville, capitán del cuerpo de mosqueteros, le da una carta de recomendación para éste; y acompaña este presente de un caballo amarillo que le traerá a D’Artagnan ciertos problemas, entre ellos la pérdida de dicha carta a manos del que a partir de entonces será su gran enemigo, el conde de Rochefort, aunque al final de Los tres mosqueteros, y tras tres duelos infructuosos, acaban volviéndose amigos.
Esto último provocaría la desconfianza de Tréville, de no ser porque el jefe de los mosqueteros del rey reconoce los rasgos gascones del joven y su parentesco con su antiguo compañero, D`Artagnan padre. Mas el joven gascón no puede entrar al cuerpo de mosqueteros, como él deseaba, ya que para hacerlo debiera cumplir dos años de servicio público o realizar alguna proeza extraordinaria. Sin embargo Treville le consigue un puesto como guardia en la compañía del señor Des Essarts. Posteriormente recibirá lo que tanto ansía, cuando consigue el puesto de manos del cardenal Richelieu, quien le concederá también un puesto de teniente al final de Los tres mosqueteros. Lo logró puesto que junto con sus amigos almorzó en un fuerte hugonote capturado el día anterior donde constantemente eran atacados por el enemigo, al cual repelieron con facilidad aun cuando ellos eran cinco (contando al criado de uno de sus amigos), y el enemigo varias decenas.
En cuanto a su físico, D’Artagnan es un joven apuesto de nariz aguileña, mandíbula prominente y cara astuta. La descripción que de él hace Dumas es la de un Don Quijote de 18 años, pero claro, un Don Quijote gascón. La procedencia gascona de D’Artagnan está presente a lo largo de toda la obra, pues los gascones tienen fama de valientes, aguerridos y sobre todo orgullosos.
D’Artagnan se alojaba en la Rue des Fossoyeurs, actualmente calle Servandoni, y tenía por sirviente a Planchet, que a lo largo de la novela demuestra ser un compañero astuto y fiel para cualquier tipo de cometido, y un amigo devoto de su amo. En esta calle es donde conoce a Constanza Bonacieux, la esposa de su casero y costurera de la reina, de la que se enamorará sin remedio, para él era todo lo que podía buscar un joven en busca de aventura. El amor de D’Artagnan por Constanza se mantendrá a lo largo de toda la obra, aunque haya momentos en los que parezca haberla olvidado al sucumbir a los encantos de Lady de Winter, Milady. Es el de D’Artagnan un amor correspondido, pero los dos amantes no tienen tiempo para sí mismos, estando ambos ligados a las intrigas de Ana de Austria y George Villiers, duque de Buckingham, y amenazados por Richelieu y, sobre todo, por Milady.
Como es sabido de todos, los tres mejores amigos de D’Artagnan, por cierto tan valientes como él mismo, son Athos, Porthos y Aramis. D’Artagnan siente por el primero un cariño especial, pues es para él no sólo un amigo, sino un confidente y segundo padre (hay que tener en cuenta que Athos es el mayor de los cuatro amigos). Los cuatro permanecen inseparables durante todo el primer libro, Los tres mosqueteros, pero pertenecen a bandos opuestos en Veinte años después, libro que enfrenta de manera muy emotiva a D’Artagnan y Porthos con sus amigos Athos y Aramis. Por último, en El vizconde de Bragelonne D’Artagnan se queda sólo, distanciado de sus antiguos amigos y convertido en un instrumento del rey. Sin embargo, a pesar de todos los enfrentamientos y discusiones que tienen los cuatro, nunca dejan de quererse ni olvidan el tiempo en que eran amigos inseparables y se necesitaban los unos a los otros. Evidentemente los nombres de sus amigos no son los reales, en el relato inicial de la saga Athos revela su verdadera identidad (conde de La Fére), mas Aramis y Porthos quedan con “los nombres de pastores” (como los describiría Lord de Winter) con los que los conocemos, la única persona que conoce sus verdaderos nombres es el señor de Tréville. En la continuación de Los Tres Mosqueteros se identifica a Aramis como René de Herblay y a Porthos como el caballero du Vallon.